English

As a Faith Community, we vow to love more profoundly and to uphold the value of each life and human dignity.  The moment is now, when God’s Law and the principles and teachings of Jesus, and when the pillars of justice that once upheld our nation, are progressively crumbling down.  Crumbling indeed, due to a government whose actions are seemingly filled with an inhumane indifference toward the sanctity of every life and human dignity.    

 

The message is clear with an oppressive agenda opposed to the message of Christ and to the will of God: Children will continue to be torn-away from their parents and entire families separated; thousands will live in fear to open their doors, leave their homes, go to work, the store or school; many will be thrown like a piece of garbage to the other side of the border;

thousands more will be incarcerated and mistreated in prisons under the disguised name of, “Detention Centers.” Many more will die. The rest of us, will have to remain complacent and silent.     

 

Today, we say, “No more!” Today, we unite our voices and our being in the collective struggle with the Interfaith Movement for Human Integrity, our Synod, Churches and pro-immigrant rights organizations.  Today, we stand firm, with our gaze straight ahead and we say, enough! Today, we declare ourselves a Sanctuary Church to work toward what the administration refuses to do – to protect the immigrant from an unjust, broken, oppressive and inhumane system.  Today we shatter the wall that divides and we create a safety-net.  As our motto says, “Neither borders nor walls exist here. Only love.”

 

A love inspired by God that impels us to: Advocate for policies that protect the due process of immigrants, policies to help prevent mass deportations and fear, and that tear families apart, among many others.  Accompaniment of immigrant families, youth and individuals in crisis situations, with deportation orders and to court hearings.  We will offer emotional, spiritual support and help in any way possible. We will take part in the Rapid Response Network to respond to raids by ICE and to help prevent intimidating and abusive tactics.   In the future we hope as well, to provide physical sanctuary.   

 

 Since over a decade ago, we opened our doors as a shelter for 80 unhoused men and women, including an LGBTQ shelter. The shelter is operated every night of the year by Dolores Street Community Services.  In a very real way, we feel we have been a Sanctuary Church for quite a while.  Sanctuary does not solely include the immigrant, it includes as well, our sisters and brothers who are unhoused and all people.    

 

Sanctuary means a sacred place and for us, each life is sacred! God calls the Church to stand against injustice and to love, serve and walk with the poor, oppressed, marginalized and with the most vulnerable in our society. At the beginning of his ministry, Jesus unrolls the scroll from the prophet Isaiah and reads, “The Spirit of the Lord is upon me, because he has anointed me to proclaim good news to the poor. He has sent me to proclaim freedom for the captives and recovery of sight to the blind, to set the oppressed free, to proclaim the year of the Lord’s favor.” He rolled up the scroll and said, “Today this scripture is fulfilled in your hearing.” May it be so and may God bless us all.

   Spanish

 

Como Comunidad de Fe, nos comprometemos a amar aún más profundamente y a defender el valor y la dignidad humana.  El momento es ahora, en esta época actual en la cual la Ley de Dios, los principios y enseñanzas de nuestro Señor Jesús, y los pilares de justicia que anteriormente sostenían a esta nación se están derrumbando cada día más. Derrumbándose por un gobierno cuyas acciones demuestran la más indiferencia inhumana hacia la santidad de cada vida y la dignidad humana.  

 

Su mensaje es claro con una agenda opresiva que se opone al mensaje de Cristo y a la voluntad de Dios: Hijos serán desgarrados de sus padres y familias enteras separadas; miles tendrán que vivir con temor en abrir la puerta, salir de sus casas, ir al trabajo, a la tienda o escuela; muchos

 

 

serán botados como basura al otro lado de la frontera; miles más serán encarcelados y maltratados en prisiones bajo el nombre disfrazado como,” Centro de Detención.”

Muchos más, morirán.  El resto, nos tendremos que quedar complacientes y callados.  

 

¡Hoy, decimos, no más! Hoy, juntamos nuestras voces y nuestro ser en el esfuerzo colectivo con el Movimiento Inter-religioso para la Integridad Humana, con nuestro Sínodo e Iglesias y organizaciones en la lucha. ¡Hoy, nos paramos firmes, con la mirada al frente y decimos basta!  Hoy, nos Declaramos Iglesia Santuario para trabajar hacia lo que el gobierno se reúsa a hacer – proteger al inmigrante de un sistema injusto, quebrantado, opresivo e inhumano.  Hoy, derrumbamos el muro que divide y creamos una red de protección. Como lo dice nuestro lema, “Aquí no existen ni fronteras ni muros. Solamente amor.”     

 

 Un amor inspirado por Dios que nos alienta a: Abogar por pólizas que protegen el debido proceso de ley al inmigrante, pólizas que previenen deportaciones masivas y terror en comunidades, y que separan a familias, entre muchas más. Acompañaremos a familias, jovenes e individuos que se encuentran en crisis, con órdenes de deportación y a citas de corte.  Brindaremos apoyo emocional, espiritual y ayudaremos en lo que se nos es posible.  Formaremos parte de la Red de Protección y Respuesta Rápida para responder a redadas y procurar prevenir las tácticas de intimidación y abuso por agentes de ICE.  Esperamos también en un futuro, proveer Santuario físico.    

 

Desde hace más de una década, abrimos nuestras puertas como refugio para 80 personas sin hogar que incluye el refugio para personas LGBTQ operado por Dolores Street Community Services cada noche del año.  En cierta manera ya hemos sido Iglesia Santuario por bastante tiempo.     

 

Santuario no solo incluye al inmigrante, también incluye a nuestros hermanos y hermanas sin hogar y a toda persona.  ¡Santuario significa un lugar sagrado y para nosotros, cada vida es sagrada! Dios llama a la Iglesia a oponerse a la injusticia y a amar, servir y caminar junto al pobre, al oprimido, marginado y con los más vulnerables de nuestra sociedad. Al principio de su ministerio, Jesús desenrolla el manuscrito del profeta Isaías y lee, “El Espíritu del Señor esta sobre mí; por cuanto me ha ungido a anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos, a dar vista a los ciegos, y poner en libertad a los oprimidos, a proclamar el año agradable del Señor.” Lo enrolló y dijo, “Hoy se cumple esta escritura ante ustedes.” Que así sea y que Dios a todos nos bendiga.